Tapas de siempre, vinos de aquí. Un rincón del Realejo donde cada copa tiene su historia.
"La cocina granadina en su estado más honesto — sin trucos, sin pretensiones, con mucho cariño."
Llevamos más de doce años en esta esquina del Realejo. Paredes de cal, mesas de madera, y la misma barra donde los vecinos han tomado el vermut de siempre.
Somos una bodega de barrio que se toma en serio la comida. Sin pretensiones, con mucho producto. Reserva con antelación los fines de semana — se llena.
Cuéntanos cuántos sois y cuándo venís. Te confirmamos en menos de una hora.